La globalización, los avances tecnológicos, y las nuevas exigencias del mercado, por ejemplo, han hecho que el mundo laboral esté experimentando fuertes transformaciones en la manera de competir, trabajar y relacionarse con el entorno. Esta situación ha obligado que, tanto los actuales y futuros directivos, estén a la vanguardia de los últimos avances. Pero, ¿qué cualidades debe considerar los futuros directivos?
Para llegar a ser un líder 2.0, se recomienda considerar los siguientes puntos:
• Tener experiencia y conocimientos de gestión de organizaciones, y ser capaz de comunicar con claridad y precisión sus puntos de vista.
• Poseer la fortaleza y carácter para ser asertivo, y oponerse a las decisiones que le parezcan contraindicadas para el buen funcionamiento de la empresa, o que derechamente constituye una decisión equivocada
• Ser prudente para considerar los temas que debe abordar, y es preciso tener una mirada sistémica y estratégica para ser un aporte efectivo a la organización.
• Tener una conducta consistente y un discurso claro respecto de los valores y principios éticos que deben cumplirse en su gestión.
• Contar con un alto desarrollo de la capacidad de hacer preguntas poderosas para abrir nuevas posibilidades de acción, y una alta disposición a escuchar activamente.
No basta con adaptarse rápidamente a los cambios. Lo ideal es saber aprovechar las oportunidades que pueda ofrecer el escenario económico del momento y, así, mejorar los modelos financieros de la empresa, y aumentar la productividad de todo el equipo de trabajo.
La globalización, los avances tecnológicos, y las nuevas exigencias del mercado, por ejemplo, han hecho que el mundo laboral esté experimentando fuertes transformaciones en la manera de competir, trabajar y relacionarse con el entorno. Esta situación ha obligado que, tanto los actuales y futuros directivos, estén a la vanguardia de los últimos avances. Pero, ¿qué cualidades debe considerar los futuros directivos?
Para llegar a ser un líder 2.0, se recomienda considerar los siguientes puntos:
• Tener experiencia y conocimientos de gestión de organizaciones, y ser capaz de comunicar con claridad y precisión sus puntos de vista.
• Poseer la fortaleza y carácter para ser asertivo, y oponerse a las decisiones que le parezcan contraindicadas para el buen funcionamiento de la empresa, o que derechamente constituye una decisión equivocada
• Ser prudente para considerar los temas que debe abordar, y es preciso tener una mirada sistémica y estratégica para ser un aporte efectivo a la organización.
• Tener una conducta consistente y un discurso claro respecto de los valores y principios éticos que deben cumplirse en su gestión.
• Contar con un alto desarrollo de la capacidad de hacer preguntas poderosas para abrir nuevas posibilidades de acción, y una alta disposición a escuchar activamente.
No basta con adaptarse rápidamente a los cambios. Lo ideal es saber aprovechar las oportunidades que pueda ofrecer el escenario económico del momento y, así, mejorar los modelos financieros de la empresa, y aumentar la productividad de todo el equipo de trabajo.